Las metáforas intranquilas dormirán dentro de una semana... para no volver y tal vez algún día renacer cuando despierte aquello que ha quedado en lo profundo

jueves, 27 de diciembre de 2007

Muriendo

Ya no soy,
diástole y sístole ausentes,
línea horizontal
de pulsaciones alternas,
todo se detiene
y no hay luz
ni túnel al cerrar los ojos.
¿A dónde voy?
A la nada,
carente de cuerpo
y alma que sonría,
ni el crucifijo regalado
abre las puertas al cielo.
Todo es materia
descomponiéndose,
somos la energía cósmica
del origen del universo,
de allí venimos
hacia allá vamos.
Átomos de cuanto pesamos
enriquecen el suelo,
abono del hongo comestible,
banquete de artrópodos nocturnos.
No estoy,
no soy sombra
ni luz distante,
el simple eco
de un dictámen reciente,
rutina de la no vida.
Juntar cada nube
no traerá el diluvio
que salvará el mundo,
irrespirables somos,
saqueadores de tumbas,
presos de nuestras dudas.
Irracional espejo que no miente,
la paz aparente del sepulcro
no menciona las cartas
escritas al olvido,
la flor que hizo la rutina.
Ya no soy,
el quebradizo occipital
observó la ceniza
disparada de sus hermanos
y así, en verde paisaje,
sonámbulo de ausencias
cavar respuesta profunda
que venga al rescate
de lo que ya no siento.
Hiedra férrea del recuerdo,
neurona decapitada
con alas de cuervo,
y el graznido de voz conocida
despide duelo
de mis átomos el aire fundiendo
en una lágrima
al mar de mis sueños muriendo.

lunes, 24 de diciembre de 2007

Cuerpo prestado

Despertar sin vida,
abrir la mañana con ojos prestados
y ese desayuno en la cama
con manos que no son mis manos,
paladar de lengua ajena.
El grito que no es mi voz
escurre la locura de esta pesadilla,
ocupación enfermiza
de otro cuerpo prestado.
La sonrisa es mueca
de surcos en la cara
con cada rastro de sangre
oculto bajo la alfombra
donde yace el pasado.
Y la música… la misma música
recurrente y enajenante
movilizando la apatía,
patético discurso en la silla dibujado.
Caer, romperse los dientes
junto al cráneo inconciente
y empezar una vez más,
pedir prestado otro cuerpo,
ser locura itinerante
por los pasillos del tiempo
rasgando cada árbol de raíces secas.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Moribunda sinapsis

Moribunda sinapsis lunática
se aloja cerca del parietal derecho
donde la bala crucificó huesos
y cada astilla santuario sangriento.
Es el coma de ojos abiertos,
de sonrisas hegemónicas y crueles,
porque donde el diafragma se detiene
un quejido es un suspiro
y cada palabra jeroglífico nuevo
que desnuda tu sexo hiriente.
Rapto de la cabellera ajustada,
vacío de órganos silentes
palpìtando sobre mesa ajena
y cuando el impulso llega
la química de una dendrita oscurece,
reflejo involuntario de cada imagen
muriendo en el cortex,
así de lóbulos sin luz,
ni drogas rehaciendo noches
se pierde visión que te duele.
Amagar una lágrima,
recoger la bilis expulsada
cuando el corazón no palpita
y sobre el suelo se pierde el iris
en neblina que de a poco
va borrando tus pasos
cuando fuiste espalda alejándose.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Derramando el cerebro

Los buitres del pedestal cielo
ahondan suerte maldita del verso muerto,
destino del caos teórico e insepulto
cada vocablo hueso enmohecido.
Donde los ojos oxidan el olvido
surgió la mirada de ácida lágrima,
y estos murciélagos de los sueños
rabiando en cavidades blancas
usurpan los estados de la materia.
Restos, solo festín de lo que no importa,
selva de acero en las costillas
derramando el cerebro,
partiendo la espina dorsal sumergida
en cada lámpara apagada.
Interruptores del grano de arena que no cae
cada espasmo de los picotazos
cuando en vendaval de luna roja
acuden a mí de la vida los lamentos.

martes, 18 de diciembre de 2007

Cuando mueren los recuerdos

Pálida sombra
que el suelo absorbe
es este cuerpo
sediento del espejo
espina de la memoria,
ráfaga del verano frío
que sustenta
la bitácora
de un dolor añejo.
El relámpago
que cortó la noche
quemó cuanto
de niñez apreciaba,
y morir... morir en cuanto
la verde sangre
drenó a la tierra.
Todo reflejo fue polvo,
los tobillos tortura
de los pasos falsos.
Quedarme bajo la lluvia
descomponiendo una lágrima
y una dedicatoria
bajo mi lengua.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Realidad vidriosa

Una campana tembló,
ocupó mi cuerpo
estos días que la nada
se hizo eterna,
y la muerte durmió
al pie de la cama.
La bilis que fueron mi ojos,
borró tus dientes
de mis pliegues neuronales.
Es así, nada, solo huesos.
Maletín de órganos
que respiran sin cierre,
radiografía sonriente.
La flor marchita que sembré
despertó con las espinas
bostezando en mis manos,
tacto de sangre sin grito,
piel sin poros abiertos.
No queda más
que recoger las sábanas,
quemar los vestigios
de la realidad vidriosa
que la garganta clama.
No se despierta
de lo que no se es,
la llama azul de un mechero
sirve de consuelo
para el dolor que no calla.
Y el infierno es vida
si en el presente
todo es silencio, cruz maldita,
sin palabras ni confianza.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Hijo mío

Hoy quiero cantarte
hijo que no tengo,
del sueño que eres
en mis días y noches.
Te juzgo travieso
si me miro en el espejo,
pero agradable angel
que en mis brazos duerme.
Si supieras mi deseo
de verte en la realidad
que cuando otros niños
cruzan mi camino
imagino tu sonrisa y abrazos.
No estás hoy
porque los planes son malos
cuando la felicidad falta
y querido mío,
te quiero sonriente
rodeado de cuatro manos
que te idolatren.
Mañana hijo mío
sé que estarás en mi cama,
tirando todo al suelo,
jugando con tus pies pequeños,
haciendo un festival de almohadas.
Feliz te quiero, saludable,
cariñoso y respetuoso,
devolviéndome el alma al cuerpo
las tardes en que regreso del trabajo,
ser el orgullo de tu madre.
Un día vendrás
sin el cuento de la cigueña,
crecerás y seguirás siendo un crío
frente a mis ojos que te sueñan.
Entonces hijo mío
no desesperes,
que le demora de tu llegada
ha sido el derrotero triste
de mis caminos.
Pero si de algo estoy seguro
es que no me iré de este mundo
sin conocerte.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Crisálida

Anfibio de mis amores
volví a la tierra que me sedujo,
el rayo de sol que me diste
se esfumó con la primera brisa
de un arbóreo estornudo.
Busqué tus huellas
en cada hoja depositada
en el fértil laberinto de tu vida,
pero volabas marcando las nubes.
Entonces me perdí
por buscarte donde no debía,
y no percatarme al conocerte
de tu cercana crisálida.

Pretexto

En el centro
del sol hay una caverna
que resplandece
con los huesos
de mis muertos,
no son cenizas, no,
son puntales
para el amasijo
de hidrógeno y helio
que desgarra la piel
y la carne.
La luz no existe
sin la oscuridad,
ni la vida sin la muerte,
el sol solo un pretexto.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Mar lloroso

El mar
que sobre
mis hombros
trepó
al repasar
mis huellas
en la arena
rompió
en llanto.

martes, 27 de noviembre de 2007

Segregando olvido

El coro de tus manos en mi cuello
estrangularon aliento que soñó luna llena.
Es en el último estertor de mis visiones
que superlativa de sexo hiriente
desangraste la carótida de mis ideas,
saboreaste mi corazón aún palpitando,
mordida que fue dolor en mi cuerpo inerte.
Descuartizas toda evidencia que te acuse,
olvidando mis ojos al pie de la verja
donde retengo tu foto silente en mi retina.
Así desaparezco en la crueldad de tus recuerdos,
segregando olvido en la fosa común de los sin nombre.

viernes, 23 de noviembre de 2007

La vida después

No quiero tumba ni epitafio,
solo polvo en el aire,
diluirme en la atmósfera
de los lamentos tardíos.
Detesto ser desembocadura
de lágrimas ciertas e hipócritas,
espejismo de una noche,
anticipación de testamento.
Mariposas nocturnas
cubrirán mis faltas,
cómplices de Luna fría,
y con el Sol, resabio
de días perdidos en la memoria,
ser esa partícula que se respira,
alojarme en un pulmón
para seguir sintiendo vida.

martes, 20 de noviembre de 2007

Despojos

Mármol gris que sobre mis huesos descansa,
sombra de gárgolas que a mí acuden
cuando de luz Sirio indica ancestral camino.
Soy la vida de un después renacido,
polvoriento espectro que los pies arrastra
y el brazo, que a duras penas sostiene
los restos de mis pies cansados de roedores,
se alza solemne bajo cálida luz de luna
implorando el sueño robado de una lápida.
La turbulencia de las hojas en el asfalto
recrea historia de otras estaciones,
reloj de arena en retroceso,
luna en el lagrimal seco de las emociones.
Capto la idea rápida de un craneal eco
que suspira por las oquedades de un rostro
cansado de ser festín de las noches,
correr al polvo, a las llamas que purifiquen
alma atrapada en terrenales despojos.

No tengo alma

No tengo alma,
soy vísceras, músculos,
huesos, nervios y tendones.
No creo en Dios,
y no creo que mi corazón
tome decisiones,
es mi cerebro,
materia gris
que en profundos pliegues
ha marcado tu nombre.
Estas reacciones químicas,
destello de hormonas,
hacen que te desee siempre
y el amor yace
sobre ese caldo de nutrientes,
ferohormonas y alcoholes,
todo cuanto vuela de ti
hacia mis receptores.
Sin embargo,
persiste la duda
de porqué te quiero.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Alejado del cielo

Torcida barra en mi frente,
el placton de mis recuerdos
toca a la puerta de mis huesos
y de la médula escapa
toda sonrisa robada al tiempo.
Una tarde el cielo arrojó granizo
hacia el centro de mi pecho
y mis pies echaron raíces
sobre el débil lamento
de escupir el último verso.
El mañana es falla gramatical
en el idioma que ya no lo conoce,
todo se vuelve tan gris
como los párpados que recojo del suelo
después de tanto nevar
en los breves segundos
que alejado fui del cielo.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Conquista

Nido eres
de metáforas encendidas.
Soy el prometeo
que conquistará tu fuego,
retaré la envidia de dioses
y la complicidad del frío.
Subiré a lo alto
de tus montañas olímpicas,
asumiré las cadenas
que viajan en mi destino
y renaceré siempre
haciéndote mía
pronunciando tu nombre.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Tus colores

Sobre mar rojo
descansan dos luceros verdes,
me atrapan en viaje sin regreso
hacia el borde mismo
de tus labios color paraíso.
Frontera eres de mis anhelos,
único y nuevo derrotero
de mi nave bojeando tus costas.
Cierro los ojos y te veo,
como imágen estampada
en el reverso de mis pápados,
no escapas de mis sueños
ni de mis rojas ansias.
El perfil de tu mirada
arroja colores de nueva fantasía,
impulsa las horas de mis días
y en tus brazos de esperanza
respiro nueva vida seducido.

martes, 13 de noviembre de 2007

Musa y alas

Una musa
baila sobre patines
y florece en el hielo
con destello de sonrisas.
Las piruetas de palabras
destacan suave brisa
que son sus ojos
pétalos de mi vida.

Una musa
camina sobre mis hombros,
vuela entre mis brazos
y ama en la distancia.
Sus lágrimas
son lluvia de mis tardes
y la sonrisa
eterno paisaje de primavera.

Una musa
ha conquistado el edén,
destino de sus abrazos.
Mundo que me regala
con su verso y espejos,
libertad de alcanzar el cielo
tomado de sus alas,
me permite soñar y vuelo...

Cuenta regresiva

Hay un vacío de ti que aguarda
dentro de mis epiteliales.
El bosque que plantaste
fue leña en mi incendio,
voraz llama que arrasa
con la serenidad ilusoria
de mis últimos años.
Posar mis ojos en el mar
de olas tan verdes
como todo cuanto sé de ti,
es descansar en el vaivén
de mis sosegadas palabras,
dejar atrás la muchedumbre
y raptar tu imagen lejana.
Harto difícil es caminar
sobre la eterna esperanza
de ir manos tomados
por la feliz avenida
de nuestros sueños.
Y me entrego a mi futuro
con las ansias de nunca
en pos de construir mi vida,
te conviertes en flor ávida
de mis labios mojados
tatuando en mis brazos
la cuenta regresiva
de nuestro encuentro.

sábado, 10 de noviembre de 2007

Morir y vivir juntos

Denn -- Adrian Seijas

Estoy muriendo,
mis días siguen
en una tumba
con un epitafio que reza
"Mientras vivió, fue feliz
pues existió un poeta
que la convirtió en Luna".

Luna en el cuarto menguante
de tus sentimientos.
Luna creciente
de tus alegrías.
Luna llena
del aire que respiras.
Luna nueva
tras cometa de tus ojos.
Luna que va muriendo de a poco,
sucumbiendo ante tu vida,
que me llena, me cautiva,
me mata y me resucita.

Luna que te devuelve vida,
con cada verso, cada risa.
Estalla en luces y sombras,
dispersa vive, dispersa late,
prisionera en cadenas de besos
grilletes de flores.
Y arde... y espera
la palabra del caballero
que bañe su vida con fresas,
que la haga dueña del sol
y cautiva de su nobleza,
que la abrace con su alma
y la vuelva primavera.

Estación que no sabe
del amor pereza.
Epitafio tranquilo
de las noches con Sol
y nubes despiertas,
anhelo de tu alma
del edén fruta fresca,
abrazo que navega en ti
mar de pecho abierto,
corazón de las mareas.
Y de ellas soy náufrago,
que me arrastran y me llevan,
me devuelven, me dan vueltas,
me arrullan entre tus letras.

Voy despacio, muriendo
con esta muerte tan lenta
destilando dulce savia
suspiro de tus estrofas.
La bandera a media asta,
capitular ante tu sombra,
estrofa de incógnita belleza,
y el delta de tus manos
es llanura azul
donde mis dedos reposan.
Hasta que vuelvo
y me hago espejo de aquél
deseando sólo su abrazo
entre estrellitas de miel.

Reflejo de gotas
de párpado abierto,
panal caricias soñadoras,
constelación centro del universo,
estrella fugas de los abrazos.
Alzas el vuelo hacia
mundo nuevo
gobernado por tus miradas.
Escapa del cuerpo el aire vital
que en suave brisa
recita tus distantes vocablos.
Y una cascada de metáforas
nace en ti, cual ave fénix
que resurge de sus cenizas.
y vuela...y siente... y vibra...
con cada letra esculpida sobre mi pantalla.
¿Qué tan feliz me hace tu presencia?
Se está llevando mi alma hacia tu alma.

Los días son los segundos
en que miras al cielo
esperando lluvia tierna
de mis lejanas metáforas.
Eterno verano de playas
de aguas verdes soñadoras,
y se detiene el tiempo
con los deseos
del abrazo desconocido
y alas que unan
nuestros mundos.
Cada centímetro
entre las fronteras
se desplaza raudo
hacia el espacio virtual
de una cuarta dimensión
donde los versos
nos acercan.
Tan peligrosamente
que me hacen soñar temprano
y yo pueda encontrar mi muerte
tendida, pero a tu lado.
Donde brillan los colores del arcoiris,
y el templo donde tu cuerpo yace
es magestuosa mansión de rosas,
cálido jardín donde las nubes nacen.

Y en ese lugar de ensueños
yo quisiera estar ahora
empapándome de vos
como tu sierva o señora,
libre ave por tus dominios
que con mágico canto
calmas las tormentas,
rehaces las estaciones.
Dibujas en el vivo óleo
la despedida de las tristezas
con renovado pincel
de tus ansias nuestras.

Que son tuyas y mías,
por favor quiero ir con vos
y olvidarme de mis días.
Ábrazame un rato así
aunque sea en la distancia.
Ahí estás para calmarme
y abrigar todas mis ansias
vibrando bajo las olas
de tu cabello encendido,
lanzar un abrazo sabor poesía
y mis manos en ese vuelo
largo que acaricie piel
que ruboriza y encanta.
Y te calmo,
como el oasis y la sombra
al cansado viajero.
El ártico no existe
por el deshielo de sus costas
ahora tomadas por cada verbo,
adjetivo y sustantivos
que de tus labios proviene.

Necesito ese abrazo,
ese abrazo poesía
de pieles ruborizadas
y también melancolía.
Necesito de tu calma
que va apaciguando la mía
coronándome de estrellas,
llenando mi alma vacía.

Acércate entonces,
que cada palabra que inspiras
te la devuelvo
en mar de besos y flores.
Una sola vida no basta
para abrazar tu alma
y llenarla de toda pasión
que tus brazos reclaman.
Y de esta manera tan suave,
entre sueños y metáforas
yo fui cerrando mis ojos
para fundir mi alma
en tu alma poeta.

Me estoy muriendo...

Y yo te socorro,
si hay que morir
que sea juntos.
¿ Morirías conmigo
o sólo se trata de un sueño
plagado de fantasías,
como somero producto
de una simple poesía?
Morir contigo es vida.
Si morir en vos es sueño, no quiero.
Entonces mejor vivir
para siempre estar juntos
en la realidad y los sueños.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Sembrando estrellas

Sabia naturaleza
respiran tus ojos.
El hielo que bajo tus pies
suspiró tus patines
regala sonrisas,
reflejo de las tuyas
ante cada aplauso
del público arrancado.
El tiempo multiplica edades,
desfallece fronteras,
trofeo de tu belleza.
Cada verso
que de ti emana
es pieza del dulce rompecabezas
que es descubrirte
palmo a palmo,
lágrima a lágrima,
y alas sembrando estrellas.

Romance en azules

Rinoa -- Adrian

La noche de los mamíferos
con el cuerpo de dos algas,
y el corazón marino de la seda,
empezaba en una habitación de lluvia.

Madre perla de caricias
fueron gotas de sudor resuelto,
y las olas de tu piel delfín
mar bravo arrecife de tus besos.

Surcando tu marea,
impedirte los brazos a llanto,
acudí a tu salitre,
muriendo en el arrastre del deseo.

Revivo con cada suspiro de tus manos
cuando el ocaso me lo como de tus dedos
y un Sol tardío me arroja a tus playas húmedas
perdiéndose entre las dunas de un aguacero.

Tu piel en mis manos aprisionada,
velero de rápido vuelo en mis labios atrapado
tu pecho y espalda, sábanas en movimiento
que alzan el color de cada poro sediento.

Quedamos en la profundidad del éxtasis,
silencio respirable de habitación en arcoriris
sobre mar fundido por nuestras manos y labios.

Repiqueteábamos en la ventana
con el aliento de nuestros cuerpos cansados
y el vicio cual espuma sin rostro.

Navegando por tus aguas profundas
naufrago en tantas locuras incesantes
y dejo en tus muslos dulce tatuaje.

Cabalgando vida cual eternos delfines
rompimos mar en tormenta insaciable.
Se envidiaron risueños la sal y el azúcar,
amaneció la lujuria que ató dos vidas
y los gemidos dibujaron constelación de besos
absorbiendo el azul de los océanos.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Flor del hielo

Hay una brisa triste
perdida en tus ojos,
feliz navegas por tus versos,
palabra fruto de tu pecho.
Deslumbra la imágen
que compartes,
reina del hielo,
figura de tus sueños
acomodada en cuanto dices.
No sé si al final
de tus manos hay un arcoiris,
quizás solo señal de tránsito
que avisa nuevo destino,
mas cada tarde,
en que burbujas de tu corazón
inundan tu vital espacio,
arrancas un broche
para dejar abierta
la piel donde el mar descansa.
Todo es dar vuelta
sobre sí mismo,
tocar el techo del cielo,
suspirar de espaldas al mundo
soñando cada día esa palabra
que retorne vida a tus ansias
y florezca el tallo fértil de tu sonrisa
con cada esperanza.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Meteoro

Párpado sobre párpado,
ojos vida besando,
el último vagón que nos queda
asomó su rostro a las seis en punto.
Y corrimos, dedos de manos una,
sombra alojada en parietal de suspiros.
El sobretodo que dejé en tu sonrisa
marcó el calendario soñado,
vacaciones del lago cósmico
de tu vientre en que navego.
Los cometas rodean tu órbita
de gravedad infinita,
cuarta dimensión en tus labios.
Desconfío de la brisa etérea,
sucumbes ante mis palabras,
rompemos la barrera del sonido,
la carne es felicidad de caricias
y el meteoro de pies alados
estremece mundos,
conservación de nuestra especie.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Los olvidados

Alcantarilla de vida
hogar de ratas rojas
un silencio interrupto
juerga de aguas negras
bajo las patas cortas.
Fétido oxígeno sin luz
en el aire reciclable
la gota esmera su caída
sobre el ladrillo roto
y la reja corroída
sin espejos salvo
el ojo de vidrio perdido
rodando cuesta abajo
del musgo prendido.
Criaturas del subsuelo
feudos de oscuro paraíso
sin reyes ni mendigos
comunión de olores verdes
corona gélida ausente.
Galería de huesos mustios
pasado sumergido fúnebre
cada quien sobre alguien
estratos de vida apagada.
Túnel hacia los depósitos
finales de ciudad ruidosa
paredes goteando las horas
sucumbe historia desconocida
cerebros licuados en la fosa
destino de los olvidados.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Ruptura

Sostengo tu invisible mirada,
el borrador de tus manos
y el adiós que dibujaste en mis labios.
Las piruetas de tu sonrisa
caminan al lado de mis pesares,
tonta alegría de ron añejo
y fiesta de sábado moribunda.
Tus mensajes se grabaron
cual graffiti dentro de mis ojos,
la lluvia no corre los colores
salvo el dolor de disfrutarlos.
Cada sueño se vuelve
coágulo de sentimientos,
pedestal de cuanto no debió ser,
confundí tus señales de tránsito,
accidente de rueca sin ovillo.
Es hora de quitar la mejilla,
traducir la última frase de tu pecho
y dejarte así de sola por la vida,
sin rumbo, matando el alma con cada espina.

lunes, 29 de octubre de 2007

Sombra de hoy

Hoy tengo las neuronas ausentes,
El cuarto es cárcel de tormentas
Y no concibo disipar la marea baja
Que me arrastra sin sentido
A negar palabras y sonrisas.

La masa encefálica de mis ideas
Se aturde ante la rutina loca
De noches puntiagudas
Y Luna devoradora de almas.
Las estrellas me niegan blanco sueño.

Las calles desiertas, la fuente seca,
Las aceras destrozadas y silenciosas
Reciben la suela de mis zapatos
A regañadientes jurando desquites.
Los postes y la luz me ignoran.

Un semáforo que detiene autos,
El caucho sobre el pavimento marcado,
Parabrisas de rostro desconocido
Despliega el común verbo de la impaciencia
Y abrazo alas de ángel caído en mi espera.

Hoy tengo la cervical retorcida,
Mis tobillos jugando ajedrez ruidoso,
Una sílaba tiembla entre mis manos
Dejando el ovillo de versos perdido
En la mesita de noche al lado de mis locuras.

Los centímetros que el reloj marca
Aleja mis programas favoritos
De mi televisor dormido al pie de la cama.
Es esta pesadumbre de brazos
Que aploma toda bella fantasía.

Entonces hoy es un día de color inexistente,
Borrón despiadado, energías malgastadas.
Deseo al despertar pensar solo en ayer (el ayer del ahora),
Brincar sobre un solo pie, lustrar mi hipotálamo
Y pellizcarle las nalgas a la vida que hoy me da la espalda.

Exploración

Hay fuego en tu vientre,
Pasaje al paraíso en que navego,
Más al Sur hay un monte
Y su cascada de aguas dulces,
Epicentro de tus estremecimientos,
Paseo tus riveras, la altura de tus caderas,
Y hacia el Norte mis manos escalan
Perfecta cúspide de tus suaves laderas.
Soy explorador de tu superficie,
Niño curioso que juega en tu caverna,
Tacto de tus poros sudorosos.
Entonces el arco iris de tus ojos
Se dilatan absorbiendo toda luz que dispersas,
Canción compuesta por tus gemidos,
La danza de potro salvaje.
Tendida estás sobre mar blanco que te cubre,
Suspiras el corazón que busca aliento,
Antorcha que fueron tus mejillas,
Sacudida letal de segundos
En que absorbiste suave miel
Dibujando sonrisa en cada rostro de placer satisfecho.

La despedida

El día que te fuiste estuve charlando conmigo en lo alto de un muro
que conoció de nuestros caprichos felices.
Mientras el avión levantaba nariz hacia el cielo
leí ese capítulo 21 que tus mejillas enrojecieron,
me perdí en los trabalenguas de situaciones tontas que nos separaron
y las tantas cosas que hicimos para herirnos.
Fue una tarde de Febrero,
el sol se escondía a ratos para no castigar mis ojos ya dolidos,
y el mar, mi eterno amigo del callado llanto,
fue papel para los miles de versos que recreé en ti.
Llevé mi cámara fotográfica,
eternicé cada segundo de mi estado de ánimo
visitando los lugares en que desatamos la furia de amantes.
Y los muros están por doquier,
fortaleza que no contuvo tus ansias de volar,
partiste hacia donde estaba tu vida soñada,
aquí no había nada que salvar.
En lo alto del faro la ciudad a lo lejos desaparecía
tras cada pestaña de mis párpados cerrados
evitando el aire que lanzaba tus besos lejanos.
Así fue mi despedida, ahogadas palabras,
conversación que no tuvo lugar,
viaje hacia el paraíso de nuestros encuentros,
recuento de cuanto fue divino, adiós en silencio,
amor que saltó para siempre de mi pecho hacia el mar
alejándose de mí, surcando aguas en pos de las caricias
que te llevaste con mi sombra.

Quiero ser delfín

Quiero ser delfín
Para nadar en tus aguas,
Jugar con las perlas de tus manos,
Deslizarme en tu arena profunda,
Descansar en el lecho de tu cuerpo.

Quiero ser delfín
Para alejar de ti los peligros,
Salvarte de las mareas negras,
Espantar los fantasmas de tus pecios,
Resguardarte en las noches de tormenta.

Quiero ser delfín
Para levantar olas en ti y hacerte reír,
Dejarme llevar por tus corrientes sinceras,
Dibujar tus labios en un caracol,
Hacer de los besos burbujas de corazones.

Quiero ser delfín
Para hacer realidad tus sueños,
Dejar tu tristeza en la oscuridad de los abismos,
Vivir por siempre en tu mundo submarino
Y amarnos en tus ojos color océano infinito.

Cibernética y sentimientos

Revolviendo los versos
Que salen de tu alma
Tropiezo con los pinceles
Que te dibujan
Tras cada metáfora,
Imágenes que lejos
Están de ser inciertas,
Reflejo son de cuanto sucede
Más adentro de tu piel
Ráfaga de viento dulce,
Temblor antiguo de un lamento.
La temperatura de las edades,
Inquietudes hormonales,
Pasaje de vida que comienza.
No hay que jugar a los adultos,
Vivir se resuelve en tu obra,
Válvula de escape,
Tierra fértil de tu filosofía interior,
Gramática enumerada en tus pasos.
Quedan los límites atemporales,
la vagancia de capitular ante tu sombra,
renombrar lo que siento,
dibujar un paréntesis temprano
que me proteja de esos versos
pegamento de nuestras almas.
Nos mecemos en un columpio de ideas propias,
En los extremos pesan los estados de ánimo,
Y lejos las manos, toda mirada se desvanece,
Escupimos las verdades que nos toca
En las coordenadas distantes
De cada apreciación cibernética
De nuestros sentimientos.

Fugaz deseo

En las flexiones del tiempo
Avizoré retina pulpa de sentimientos,
Sonrisa de alas lejanas,
Mirada encerrada en la breve dimensión
De tu casual imagen tomada.
El teclado se aburre de las mismas palabras,
Promesa de hacer la diferencia en vida,
Y desprendo los versos que llegan (al menos eso espero)
A tu frontera destino de mis últimos días.
No espero un arco iris temprano (no me engaño),
Las frases que sacudo de la almohada
Adornan traviesas toda tarde lluviosa,
Y al mirar escurrirse las gotas sobre mi ventana
Descubro mosaico orgánico de tus ojos,
Rostro digitalizado de veleta al viento.
Entonces viene la música (la que siempre escucho)
A recordarme que las noches estrelladas
Son materia prima para los sueños.
Un diminuto astro por la atmósfera cae incendiado,
El cielo se ilumina en breve punto de su espacio
Y solo atisbo a mencionar tu nombre.

La sonrisa que me regalaste

Hoy te vi en otro rostro,
mi corazón dio un vuelco,
caminé a solas recordándote
y la sonrisa que me regalaste
se asomó de nuevo a mi vida.

El amor es…

El amor es química de vida,
El amor es locura temporal,
El amor es entrega sin medida,
El amor es compartir sin dejar nada,
El amor es alcanzar el cielo sin alas,
El amor es embriagarse de dicha,
El amor es poema que ruboriza,
El amor es llama que se cultiva,
El amor es agua cristalina de verdades,
El amor es mirada que nos refleja,
El amor es evolución humana,
El amor es abrazo que palpita,
El amor es caricia que engalana,
El amor es beso interruptor del mundo,
El amor es linterna de luz propia,
El amor es benévolo esteroide,
El amor es inspiración infinita,
El amor es sonrisa que perfuma,
El amor es palabra siempre oportuna,
El amor es telepatía de los deseos,
El amor es fusión de dos almas,
El amor es flor sobre la almohada,
El amor es desayuno en la cama,
El amor es tener agenda común,
El amor es ir en la misma dirección,
El amor es vivir con dos corazones,
El amor es eterna reconciliación,
El amor es hacer historia,
El amor es crecer sobre la distancia,
El amor es tierra infértil de la monotonía,
El amor es olvido de todo rencor,
El amor es convivencia con el orgullo,
El amor es ajeno a los celos,
El amor es barrera contra el tiempo,
El amor es más que un juego,
El amor es realidad sobre nubes,
El amor es adiós que no existe,
El amor es nombre que estremece,
El amor es sueño que no termina,
El amor es música en el silencio,
El amor es hacer el amor.

Recíproco

No soy el césped de tus pasos,
Alfombra de tus caprichos,
Guardián de tus pesadillas,
Ni eunuco de tus noches.

Mira en mí al hombre
Que cada mañana despierta
Junto a tus manos dormidas
Y rojos labios resecos de placer.

No soy el desayuno ausente,
Cena compromiso olvidado,
Caro juguete de tus deseos,
Ni peón de tu reino.

Mira en mí al amante
Que te hace estrella del universo
Junto al gemido de tu cuerpo
Y tus ojos al cielo perdidos.

No soy la revista que compras,
Pasatiempo de tus tardes,
Crucigrama de tus inseguridades,
Ni página de moda desechable.

Mira en mí al amor recíproco
Que escondes tras tu pecho
Junto a tus poemas escondidos
Y que llevan siempre mi nombre.

miércoles, 24 de octubre de 2007

l.q.q.d

Rectas paralelas (||),
matemática del infinito,
saco de lo desconocido,
y la simple di / vi / sión
nos lleva a la ínfima fracción
de nuestros teoremas de amor.
Ya nuestro sistema de coordenadas
es bivalente (tú allá, yo aquí),
no cartesiano,
en cuatro dimensiones vivimos
desfasados en el tiempo (t).
El exponente que fueron nuestros besos
se confunden hoy con la raíz cuadrada
de un número imaginario.
Sacando la cuenta de los porqué
termino con cifra negativa,
números rojos,
balanza que parte el horizonte.
La aritmética de los sueños
no se refleja en mis realidades,
refracción de la historia,
fuimos un error de cálculo.
l.q.q.d

* l.q.q.d - Lo Que Queda Demostrado